La luz azul y el ciclo circadiano. Los estudios han demostrado que la exposición frecuente a la luz percibida como azul o azul-violeta, con longitudes de onda de alrededor de 450 nm, puede interferir con las células ganglionares de la retina fotosensibles del cuerpo que regulan los patrones de sueño. Estas células absorben la luz y transmiten mensajes a la parte del cerebro que gobierna el reloj interno. Los receptores en las células envían una señal de activación al cerebro en presencia de luz azul, que se encuentra en la luz solar y en la luz artificial. Esto da como resultado una variedad de respuestas físicas, incluida la supresión de melatonina. Para más información: https://lnkd.in/eKiUTiS.